26/06/2026
¿Vale la pena abrir el corazón sabiendo que un día habrá que despedirse?
Quienes somos familias de acogimiento conocemos la respuesta: sí, mil veces sí.
Porque el dolor de decir adiós nunca será más grande que la alegría de haber cambiado la historia de un niño.
Hoy tú también puedes ser ese hogar seguro, ese abrazo, esa esperanza que un niño necesita mientras llega su familia definitiva.
No necesitas ser perfecto. Solo tener un corazón dispuesto a amar.
Anímate a ser una familia de acogimiento. Un niño necesita el amor que tu puedes brindar!