25/07/2026
Cada verano asistimos a las mismas imágenes. Miles de hectáreas calcinadas, vecinos desalojados, pueblos amenazados y un enorme despliegue de profesionales jugándose la vida para contener las llamas.
Nuestro reconocimiento a Bomberos, la UME, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el personal de emergencias y los voluntarios que vuelven a demostrar un compromiso ejemplar. Y todo nuestro apoyo y solidaridad con las familias afectadas, con quienes han tenido que abandonar sus hogares y con quienes han visto cómo el fuego arrasaba parte de su vida y de su trabajo.
Pero no podemos resignarnos a que esto sea inevitable.
España necesita menos improvisación y más prevención. Mantener nuestros montes, invertir en gestión forestal durante todo el año, reforzar los medios de extinción y mejorar la coordinación entre administraciones no puede seguir siendo una prioridad solo cuando el fuego ya está declarado.
La lucha contra los incendios se gana en invierno, no en verano. La prevención no puede seguir siendo la gran olvidada de las políticas públicas.