30/03/2026
Doctor Martín Sierra.
Hay personas cuyo paso por la vida deja una huella y un recuerdo imborrable entre las personas que los conocieron y con su ejemplo hacen mejores a las personas que los rodean y al lugar donde viven. Mi madre siempre me habló maravillas de este hombre: D. Francisco Martín Sierra, un gran médico y una gran persona.
D. Francisco nació en Churriana de la Vega en el año 1901, pero pronto se hizo gabirro. A los 22 años terminó la carrera de medicina y fue destinado como médico a Gabia Grande, donde estaba de párroco su hermano D. Manuel Martín Sierra. Sustituyó como médico titular al eminente doctor Covo, al fallecimiento de éste, en el año 1927 y ejerció como médico de Gabia hasta mediados de los años 60 del siglo pasado.
Se casó con Doña Co**ha Linares, que ejercía de maestra en Almería, y tras su matrimonio, se trasladaron definitivamente a Gabia, donde siguió ejerciendo su magisterio en la actual escuela de adultos, antes escuela de niñas.
Primero pasaba consulta en la calle Caedero, en la antigua panadería de Evaristo y posteriormente en su casa, en la Cuesta Morente n° 1. Tenía grandes conocimientos médicos y según cuentan, un gran ojo para los pacientes, pero sobre todo, era encomiable su dedicación las 24 horas. Visitaba a los enfermos para ver cómo se encontraban y los vecinos lo llamaban a cualquier hora, incluso de madrugada si alguien enfermaba, y acudía sin ningún tipo de queja a atender a los pacientes a su casa.
En muestra de gratitud a su gran labor cuando falleció, el Consistorio gabirro acordó poner su nombre a una calle del municipio, la Calle Doctor Martín Sierra. Tanto Don Francisco, como su esposa tienen su sepultura en el cementerio de Gabia.
En la imagen Don Francisco junto a su esposa Co**ha Linares.