01/09/2026
📢 CONCENTRACIÓN POR CEUTA 📢
Ante el llamamiento, por parte de la Alcaldesa, para secundar la concentración de “apoyo a Ceuta” desde la Asamblea Local de Izquierda Unida - Huelma y Solera, queremos aclarar algunos aspectos que nos parecen importantes y que son el motivo por el cual NO secundamos esta concentración.
Manifestamos nuestro rechazo a la maniobra de la presidencia de la FEMP para convocar movilizaciones de forma unilateral y sin el consenso de sus órganos rectores. La Federación Española de Municipios y Provincias es un organismo diseñado para unir a la administración local de todos los signos políticos, no una herramienta al servicio de la estrategia electoral del Partido Popular. La presidenta de la FEMP actuó de forma individual sin contar con el resto de partidos ni convocar los órganos decisorios institucionales, rompiendo así la lealtad institucional.
La ayuda y la solidaridad con la ciudad de Ceuta requieren altura de miras, rigor y cooperación entre todas las fuerzas políticas, no acuerdos unilaterales ni movilizaciones utilizadas como arma de confrontación.
Ceuta y su ciudadanía no necesitan proclamas alarmistas, ni intentos de instrumentalizar el sentimiento vecinal o las instituciones locales para generar crispación social. La complejidad de la gestión migratoria y la protección de la integridad territorial exigen serenidad, rigor y coordinación entre administraciones, no titulares incendiarios que tensionan a la población y deterioran la convivencia.
Condenamos el uso partidista de la crisis y manifestamos nuestro más enérgico rechazo ante la utilización política que el Partido Popular está haciendo de la delicada situación que atraviesa Ceuta.
Convertir una crisis de fronteras, de derechos humanos y de convivencia en un arma de desgaste electoralista es una irresponsabilidad que vulnera la lealtad institucional indispensable en asuntos de Estado.
Denunciamos el uso personalista e instrumental del cargo público. La evidente contradicción y la falta de ética institucional en la que incurre la alcaldesa al convocar a los vecinos y vecinas a la concentración del 2 de septiembre. Disfrazar una convocatoria como un acto realizado «a título personal» mientras se alude de forma explícita al cargo de alcaldesa y se emplean la proyección e influencia del Ayuntamiento supone una manipulación inadmisible de las instituciones públicas.