11/08/2026
SANGUIÑEDA NO NECESITA MÁS PROMESAS. NECESITA UNA AVENIDA CON VIDA
Si preguntas a cualquier vecino de Sanguiñeda cómo es su avenida, te va a hablar de lo mismo: coches, prisa, aceras por las que casi no se puede caminar, y ningún sitio donde sentarte a la sombra. No es que falte un banco aquí o un árbol allí. Es que la avenida está pensada para pasar, no para quedarse.
Accedes por el sur, viniendo de la A-55, y lo primero que ves es una rotonda, mal diseñada y el puente del río Senlle. Por el norte, llegas desde la rotonda del Costilleta y te reciben cuatro empresas y la gasolinera. Entre esos dos puntos, lo que hay es un pasillo. Un corredor lineal donde el coche manda y el peatón sobra. Sin plazas, sin sombra, sin un sitio donde pararte.
Eso es lo que hay que cambiar.
Desde UCIN Mos llevamos tiempo trabajando en una propuesta concreta para Sanguiñeda. No es un sueño ni un eslogan. Es un plan factible, pensado para ejecutarse si los vecinos nos dan su confianza en mayo de 2027.
El problema no es estético. Es de modelo.
La avenida de Sanguiñeda funciona como una carretera con casas, no como un barrio. El PXOM vigente mantiene una sección rígida —aceras estrechas, vial dominante, sin espacios de estancia— y una edificabilidad heredada de las antiguas Normas Subsidiarias. Es decir, llevamos más de 30 años con el mismo planeamiento.
¿Resultado? En 30 años, cero actuaciones edificatorias nuevas en este ámbito. Ninguna. El planeamiento actual no permite hacer ciudad. No genera condiciones para que nadie invierta, para que se abran comercios, para que se cree suelo urbano de calidad. El PXOM, tal como está, bloquea exactamente lo que Sanguiñeda necesita.
Mientras tanto, el gobierno actual sigue presentando proyectos con cartel y sin fecha. Pero el modelo está agotado y hace falta cambiarlo.
Nuestra propuesta: que la avenida deje de ser un pasillo y se convierta en un barrio.
¿Cómo? Con una transformación que convierta la avenida en un eje cívico: un sistema de espacios públicos concatenados donde la movilidad sea compatible con la estancia, la sombra, el comercio y la vida social.
Concretamente:
• Microplazas cada 80-120 metros. Ensanchamientos, solares vacíos, retranqueos que se conviertan en espacios de relación social. No una plaza, sino varias. Un nodo comercial, un nodo verde, un nodo vecinal. Que cada tramo tenga su propia identidad. Ya sabemos dónde puede estar la primera: el solar donde estuvo durante años Caravanas Juan. Ese espacio vacío lleva demasiado tiempo sin dar nada a Sanguiñeda. Puede ser el primer ensanche, la primera microplaza. Que deje de ser un hueco y empiece a ser un lugar.
• Aceras donde se pueda caminar y estar.
Mínimo 4,5 metros en tramos de actividad. Sin bordillos que separen peatones y coches en los puntos de estancia. Pavimento continuo, zonificado con textura, no con barreras.
• Tráfico calmado.
Velocidad 30. La calle no es una autopista. Prohibición de la circulación del tráfico pesado no autorizado o justificado., y regular el tonelaje autorizado.
El tráfico pesado se tendrá que restringir a la zona industrial de Segundo Pampillón. Esa será una actuación autónoma y en paralelo, también previa, de conexión a la A-55, ya sea directamente o a través del área industrial de Cebral.
Estrechamientos puntuales, plataforma única donde el coche y el peatón convivan con reglas claras.
Carril bici protegido, pero integrado, no tirado en la calzada.
• Aparcamimiento ordenado. Eliminar el aparcamiento lineal infinito y crear bolsas laterales. Que el coche tenga su sitio, pero que no se coma la acera.
• Sombra y vegetación.
Arbolado denso donde la gente vaya a estar, no cuatro árboles alineados en el bordillo. Bancos corridos, mesas urbanas, espacios donde un vecino pueda sentarse a charlar o donde un niño pueda jugar.
• Comercio y actividad.
Que la calle tenga vida: terrazas, kioscos, espacios para mercadillos y ferias. Una calle con vida atrae negocios. Y los negocios dan vida a la calle.
• Dos plazas-puerta.
Una en cada entrada. Al sur, junto al puente del río Senlle, que quien viene de la A-55 sepa que está llegando a un sitio, no a un tramo de carretera. Al norte, a la altura de Deportes González, que quien viene del Costilleta reciba a Sanguiñeda como lo que es: la entrada a un barrio con identidad propia.
El PXOM hay que tocarlo. Pero con reglas claras.
Todo lo anterior es viable. Pero choca con un planeamiento que no da de sí. Con la edificabilidad actual, ninguna actuación es rentable. Y si no es rentable, no se hace. Y si no se hace, Sanguiñeda sigue igual otros 30 años.
Por eso, desde UCIN Mos proponemos impulsar, si tenemos la responsabilidad de gobierno, una modificación puntual del PXOM en el ámbito de la avenida.
Aumentar la edificabilidad para desbloquear la transformación.
Pero que quede claro: más edificabilidad, sí, pero no gratis.
No se trata de construir más por construir. Se trata de desbloquear Sanguiñeda. Si el planeamiento permite más aprovechamiento urbanístico, ese valor tiene que volver a los vecinos en forma de plazas, sombra, aceras habitables, comercio, aparcamiento ordenado y espacios donde hacer vida.
La fórmula es un intercambio: los promotores pueden hacer viable su inversión, pero a cambio ceden suelo para plazas, urbanizan con calidad, garantizan usos mixtos y respetan los retranqueos necesarios para que la calle tenga anchos habitables. La ciudad gana espacio público de calidad. La inversión privada se hace posible. Ese es el acuerdo.
Un compromiso para mayo de 2027.
Si los vecinos nos dan la fuerza suficiente para ser gobierno o llave de gobierno en mayo de 2027, UCIN Mos pondrá esta actuación encima de la mesa desde el primer día.
No estamos hablando de un proyecto a 20 años. Estamos hablando de desbloquear de inmediato una modificación del planeamiento que llevo 30 años parada. De empezar a trabajar con los vecinos, los técnicos y los propietarios desde el primer mes. De que Sanguiñeda deje de esperar.
No queremos vender humo. Queremos abrir un camino real para que esta avenida deje de ser una carretera con casas y empiece a ser un barrio con vida.
Sanguiñeda no puede esperar otros 30 años.
Desde UCIN Mos, seguimos trabajando por una Sanguiñeda con plazas, con sombra y con vida. Esta es nuestra propuesta. La ponemos sobre la mesa para que los vecinos la discutan, la mejoren y la hagan suya. Porque esto no es nuestro. Es de Sanguiñeda.
Marce Giráldez. Presidente de UCIN Mos.