07/08/2021
¡Hoy es un día especial!
¡Hoy es el cumpleaños de nuestra nueva colaboradora Adriana Araya!
Adri: ¡muchísimas felicidades! ¡Qué siempre tengas mil y un motivos para sonreír! La apreciamos mucho.
Aprovechamos esta ocasión para dejarles unas palabras de Adri y de cómo llegó a nosotros.
Hola, mi nombre Adriana Araya Villalobos, mamá de un hermoso niño de casi 12 años 🥰🥰. Me desempeño como Gestora Ambiental en el Ministerio de Salud.
Soy una persona muy activa, colaboradora, leal, fuerte, solidaria, perseverante, con valores y principios muy definidos.
Me encanta participar en proyectos que ayuden o beneficien a personas, animales y comunidades en el mejoramiento de su calidad de vida.
Me siento sumamente bendecida al estar rodeada de personas muy valiosas que aportan luz a mi vida: una familia y amigos incondicionales.
Me caracteriza el amor por los animales, desde niña he sido así. Tuve siempre una sensibilidad especial por estos seres indefensos, por eso crecí con perros, gatos, conejos, entre otros animales domésticos.
Desde niña rescataba perros y gatos. Ya en mi edad adulta, me dedique un tiempo a rescatar, recuperar y dar en adopción responsable a muchos perritos y algunos gatitos. Actualmente tengo 2 perros y una gata que he adoptado.
Llegué a Huellas de Esperanza por medio de Don Manuel, quien fue vecino mío, desde niña me conoce y creo que sabía lo que me encantaría formar parte de un proyecto así, imagínense, trabajar con animales y personas con un objetivo tan lindo y positivo como lo es hacer Intervenciones Asistidas con Perros. Un día nos topamos Don Manuel y yo en las afueras del CBSFA y me invitó a formar parte de un proyecto, que me explicó la idea y en qué consistía, me ilusione muchísimo, me dijo que si sabía o conocía personas que quisieran integrarse con su perro (previamente valorado) para trabajar con personas con autismo. En un principio era así, pero con el desarrollo del proyecto fue ampliando su población meta y se ampliaron los talleres en hogares de ancianos, centros educativos y hogares de niños niñas.
Desde los inicios de este proyecto intenté estar porque tenía todo lo que me gusta: animales y ayudar. Empecé, pero por cuestiones de tiempo debí retirarme, seguí con el deseo de volver.
Yo seguía a Huellas de Esperanza por Facebook y me hacía tan feliz ver el grupo tan lindo que conformaron Vane, Don Manuel Jenny y Deylin, ver su trabajo, las visitas e intervenciones asistidas con sus perritas entrenadas a diferentes instituciones, me llenaba de orgullo y admiración. Tanto así que yo quería volver y pues, apenas pude, les pedí volver porque esto de formar parte de Huellas de Esperanza, es medicina para el alma.
Desde el inicio ellos han sido muy constantes y para mí es todo un reto aprender a entrenar un perro con la ayuda de Don Manuel y espero pronto lograrlo y estoy muy feliz de formar parte de esta linda familia. Los integrantes de este grupo somos buenos amigos, me acogieron con cariño, respeto y paciencia, ya que recientemente me integre y he sentido el cariño de todos.
Para estar en Huellas de Esperanza se requiere disciplina, esfuerzo, constancia, compromiso y mucho amor por lo que se hace. No es fácil en medio de tantas ocupaciones como lo es el trabajo, la casa, la familia pero cuando hacemos lo que nos gusta se vuelve más fácil y se deben tomar decisiones y prioridades. Y eso hice yo para poder estar en medio de tantos compromisos con este grupo tan hermoso.
Admiro tanto a mis compañeros de trabajo y a los perros con los que trabajamos, son sumamente inteligentes 😍😍🥰🥰💪💪 Agradezco la oportunidad que me dan al formar parte de este bello grupo, gracias a Jenny por su trabajo como terapeuta, a Don Manuel como entrenador y a Vane como compañera que me aporta mucho de lo que ella ha aprendido, ahora es toda una experta y campeona.
Sugar, Nayu y Sombra son las perritas con las que se está entrenando en este hermoso campo de Intervenciones Asistidas con perros y mis respetos para ellas que son todo un ejemplo ❤️ Ellas nos Dan terapia con su amor, así como también es terapia el cariño de las personas que reciben los talleres.
No puedo más que agradecer a Dios, a la vida y a mis compañeros de Huellas de Esperanza por esta oportunidad de ser parte de ellos.
Con un cariño enorme me despido,
Adri 🐶❤️