11/06/2026
Un grupo de exmagistrados de las altas cortes y profesores de derecho emitieron un comunicado analizando la situación del abogado y candidato presidencial. Llegaron a la conclusión de que su nacionalidad estadounidense lo inhabilita éticamente y jurídicamente para ser presidente de Colombia.
1. El "enredo" no es la nacionalidad italiana, es la estadounidense 🇮🇹 vs 🇺🇸
Con la italiana no hay problema: Explican que tanto el presidente Petro como De la Espriella obtuvieron la nacionalidad italiana por herencia (sangre), lo cual no exige juramentos complicados ni genera choques de lealtad con Colombia.
Con la estadounidense sí hay lío: Para volverse ciudadano de Estados Unidos, una persona tiene que pasar por un proceso de naturalización donde obligatoriamente debe hacer un juramento muy estricto ante ese país.
2. El polémico juramento a Estados Unidos
Los expertos citan el texto exacto que tuvo que jurar Abelardo de la Espriella para ser estadounidense, en el cual textualmente dice:
"Renuncio absoluta y enteramente a toda lealtad y fidelidad a cualquier estado o soberanía extranjera de quien haya sido ciudadano" (es decir, juró renunciar a su lealtad a Colombia).
Prometió defender la Constitución y las leyes de EE.UU. contra todos los enemigos (incluso si en un conflicto Colombia fuera considerada uno).
Juró que tomará las armas a favor de EE.UU. o prestará servicio militar si la ley de ese país se lo exige.
3. El choque de lealtades (Conflicto de intereses)
Aquí viene el punto central de la explicación:
El presidente de Colombia es el comandante supremo de nuestras Fuerzas Armadas y el encargado de las relaciones internacionales.
Los exmagistrados se preguntan: ¿Cómo puede alguien jurarle al pueblo colombiano "cumplir fielmente la Constitución de Colombia", si un tiempo atrás juró ante Dios y EE.UU. que renunciaba a su lealtad a Colombia?
Si llega a haber un problema diplomático, comercial o militar entre Colombia y Estados Unidos, De la Espriella quedaría atrapado en un conflicto de lealtades insostenible, ya que legalmente tiene obligaciones de defender los intereses norteamericanos.