21/10/2025
CUANDO EL MATÓN ACUSA AL MAS DILIGENTE
Por Fernando García Cáceres
Qué curioso espectáculo estamos presenciando: el señor Donald Trump —sí, ese que tan amablemente llama “máquina de fabricar drogas” a un país amigo— ha salido con la sutileza de un elefante en una cristalería.
Acusa al presidente Gustavo Petro de ser un “líder del narcotráfico” y amenaza con cortar ayudas, imponer aranceles y vigilar a Colombia como si fuésemos su patio trasero.
Pero el presidente Petro no cayó en el juego de la sumisión. Defendió la soberanía del país con la dignidad que exige el cargo y la claridad de quien no tiene nada que esconder. Lo dijo sin rodeos: “Promover la paz en Colombia no es ser narcotraficante.”
Resulta ofensivo que Trump, con su historial de excesos y su diplomacia de megáfono, pretenda darnos lecciones de moral. Es como si el matón del barrio señalara al estudiante más aplicado por “pasarse de listo”. Un absurdo que solo busca debilitar la voz de un país que ha decidido pensar con cabeza propia.
Trump pide cooperación, pero lanza insultos; exige resultados, pero respalda operaciones en las que mueren pescadores inocentes. Entonces, ¿de qué se trata? ¿De colaboración o de chantaje? Porque lo que está en juego no es una diferencia política, sino la dignidad de un Estado que no se arrodilla ante nadie.
Y aquí conviene decirlo sin titubeos: respaldo total al presidente Gustavo Petro. Entre callar ante la ofensa o defender al país que le confió su destino, eligió lo correcto. Porque este no es tiempo de cortesías diplomáticas, sino de firmeza patriótica.
Así que, señor Trump, si su intención es posar de sheriff del hemisferio, al menos recuerde que el respeto no se impone a punta de amenazas. Se gana con coherencia.
En resumen: cuando quien lanza piedras vive en una casa de vidrio, lo mínimo que puede hacer es bajarse del pedestal. Colombia no necesita “TRUMPETERÍA”, sino respeto. Y nuestro presidente —con aciertos y errores— lo está exigiendo como corresponde: de pie, con dignidad y sin miedo.
FERNANDO GARCIA CACERES