23/05/2026
Las pasiones muchas veces pueden llevarnos a tener una visión sesgada de las situaciones y, como representantes elegidos por el pueblo, tenemos la responsabilidad de actuar con objetividad, escuchar, analizar y poner por encima de todo el bienestar de nuestra gente.
Esta fue mi intervención en medio de la audiencia pública sobre la Empresa Promotora Minera de Nariño – PROMINARIÑO.
Más allá de una postura política, esto también deja una enseñanza: en este tipo de debates y decisiones que pueden impactar a toda una región, lo correcto es darle a la comunidad el contexto completo, explicar lo que se propone, sus beneficios, las dudas y los posibles riesgos.
En momentos como estos debemos alejarnos de las posiciones apresuradas. Lo que necesita Nariño es una visión clara, responsable y transparente, que permita analizar cada aspecto y tomar decisiones que realmente beneficien a nuestra región y a nuestras comunidades, sin que se inclinen hacia intereses ocultos.