17/01/2026
En tiempos de elecciones, la memoria también vota.
Hoy vemos a un aspirante a la curul de victimas Eberto arroyo, que ataca públicamente a su propia fórmula, Sin embargo, hay hechos que merecen ser contados con claridad:
1) Durante aproximadamente 4 años, esta persona recibió cerca de $8.500.000 mensuales desde la UTL de la actual congresista.
2) La pregunta es simple:
¿Dónde están los resultados de ese trabajo?
¿Dónde están los informes, las gestiones, los proyectos, las acciones sociales visibles para el pueblo?
3) Cuando el tema empezó a incomodar, renunció… pero en su lugar quedó su hijo.
¿Eso es renovación?
¿Eso es transparencia?
¿O es solo cambiar el nombre para que todo siga igual?
Mientras tanto, en estos cuatro años no se recuerda una sola acción social clara, constante y visible financiada con esos recursos que salen del bolsillo de todos.
Y otra pregunta que no se puede ignorar:
¿Qué tanto ha explicado este personaje sobre su papel en los años difíciles de violencia que vivió nuestro pueblo?
Porque quien quiere gobernar debe primero contar su historia completa, no solo la parte que le conviene.
No se trata de odios.
No se trata de partidos.
Se trata de coherencia, memoria y dignidad.
El pueblo no necesita discursos bonitos.
Necesita verdad, trabajo demostrado.
Que cada quien responda con hechos, no con insultos.
Porque el poder no es herencia familiar,
y la política no es un negocio privado.