27/09/2024
La cola es para ellos un recurso importante para comunicarse con otros gatos y otras especies (como los humanos). Tiene mucha movilidad, de lado a lado, arriba y abajo, rápida o lentamente, o como látigo. Puede enroscarse en un gato que está sentado o durmiendo, o si está asustado puede «inflarse». Una madre puede utilizarla también como un «juguete» para sus gatitos. Cuando una gata tiene gatitos suele utilizar la cola para entretener a sus pequeños, de esta forma no solamente los tiene controlados, sino que los mantiene activos estimulando su motricidad, su curiosidad y sus instintos de caza.
No es fácil, no obstante, identificar todos estos movimientos de la cola y asociar perfectamente cada uno de ellos con un estado de ánimo o con unas reacciones determinadas. Como regla general, los movimientos suaves y pausados indican calma, bienestar y ganas de jugar, y los movimientos más rápidos y bruscos indican recelo, miedo o descontento. Se debe prestar mucha atención a nuestro gato. Si le acariciamos y comienza a mover la cola, tal vez sea el momento de dejarlo.
Una cola hacia arriba es una cola feliz. El gato está diciendo «Mira qué feliz que estoy!». Cuanto más baja la cola, más bajo el ánimo de ese gato. Un gato enojado o asustado llevará la cola entre las patas.
Cuando el gato está tranquilamente sentado mirando a algo, y la cola se mueve lentamente, el gato está concentrado en algo.
Si el gato agita su cola de un lado a otro no quiere decir que esté feliz de verte, sino todo lo contrario: significa que está molesto y enojado. Aquí es cuando el gato podría morder o arañar. Cuanto más la muevan, mayor será su enojo, por lo que trata esta señal con precaución.
Si el gato mueve la cola muy suavemente significa que está feliz, y probablemente con ganas de jugar.