25/02/2024
GUARDA TU LENGUA DEL MAL.
Santiago 3:4-9 RVC
[4] Y fíjense en los barcos: Aunque son muy grandes e impulsados por fuertes vientos, son dirigidos por un timón muy pequeño, y el piloto los lleva por donde quiere. [5] Así es la lengua. Aunque es un miembro muy pequeño, se jacta de grandes cosas. ¡Vean qué bosque tan grande puede incendiarse con un fuego tan pequeño! [6] Y la lengua es fuego; es un mundo de maldad. La lengua ocupa un lugar entre nuestros miembros, pero es capaz de contaminar todo el cuerpo; si el in****no la prende, puede inflamar nuestra existencia entera. [7] La gente puede domesticar y, en efecto, ha domesticado, toda clase de bestias, aves, serpientes y animales marinos, [8] pero nadie puede domesticar a la lengua. Esta es un mal indómito, que rebosa de veneno mortal. [9] Con la lengua bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los seres humanos, que han sido creados a imagen de Dios.
Proverbios 18:21 RVC
[21] El que ama la lengua comerá de sus frutos; ella tiene poder sobre la vida y la muerte.
Santiago 3:10 RVC
[10] De la misma boca salen bendiciones y maldiciones. Hermanos míos, ¡esto no puede seguir así!
Proverbios 21:23 RVC
[23] El que cuida su boca y su lengua se libra de muchos problemas.
Salmos 34:13 RVC
[13] Eviten entonces que su lengua hable mal; eviten que sus labios profieran mentiras.
Salmos 39:1-2 RVC
[1] Decidí prestar atención a mis caminos para no incurrir en pecado con mi lengua; decidí refrenar mis palabras mientras tuviera un malvado cerca de mí. [2] Y guardé un profundo silencio; ni siquiera hablaba de lo bueno. Y mi dolor se agravó.
Salmos 12:4 RVC
[4] que dice: «Con nuestra lengua venceremos. Con los labios que tenemos, ¿quién puede dominarnos?»
Salmos 64:3-4 RVC
[3] Afilan su lengua, como si fuera una espada; lanzan acres invectivas, como si fueran saetas, [4] y a escondidas hieren al hombre íntegro. Lo atacan de repente y sin temor alguno;
Salmos 140:3 RVC
[3] Su lengua es aguda como de serpiente; sus labios destilan veneno mortal.
Salmos 12:3 RVC
[3] Pero tú, Señor, destruirás todos esos labios; acabarás con toda lengua jactanciosa,
Dios les bendiga.