Un poco de nuestra historia…
La Coordinadora por la Lucha de los Pueblos tiene sus orígenes en los esfuerzos mancomunados de muchas organizaciones políticas, sociales y populares de las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar, que durante años han trabajado por levantar la dignidad del pueblo porteño y viñamarino. Reunidos el año 2008 en el Puertazo para levantar con fuerza las demandas por una ciu
dad más justa, y luego trabajando en las poblaciones, centros laborales, universidades, liceos y radios populares se han ido estrechanzo lazos solidarios que permitieron proyectar nuevos desafíos. Primero nos reunimos en lo que fuera la Coordinadora Contra la Represión, instancia fundamental para difundir y apoyar a toda persona y/u organización que requiriera el apoyo frente a todas las amenazas levantadas por el gobierno en contra de las manifestaciones y espacios de organización. Pero muy pronto este objetivo inicial fue sobrepasado y comenzamos también a convocar, difundir y apoyar todas las demandas justas levantadas por el pueblo de la región y de Chile. La protesta en Magallanes, la lucha por el agua en los pueblos del interior de la región como Petorca, las movilizaciones estudiantiles y de profesores, las manifestaciones contra Hydroaysen, como también la conmemoración del 1 de Mayo día de los trabajadores y trabajadoras, la protesta del 21 de Mayo, y junto con ello el apoyo brindado a los compañeros subcontratistas de Codelco en su huelga y las tareas de difusión entorno a la nacionalización del cobre, son algunas muestras de ello. Y que con todo este camino recorrido proyectáramos nuevos horizontes.
¿Qué es la Coordinadora?…
Es una instancia de convergencia, abierta a toda persona y/u organizaciones barriales, sindicales, sociales, populares y/o políticas que busquen aunar fuerzas en post de objetivos comunes. Las puertas están abiertas a todos los que quieran cambiar el estado actual de las cosas, que quieran mejorar la condición de vida de la población y que sepan que las soluciones no recae hoy en las manos de un puñado de políticos, sino que en la fuerza y convicción de los mismos que padecemos las miserias.