05/01/2026
La realidad económica que vive nuestra gente no es la que muestran los números oficiales.
�El tipo de cambio de 6,96 solo existe en los letreros; en la práctica, el dólar se mueve alrededor de los 11,30. Eso refleja un mercado negro que creció porque el sistema formal ya no responde a las necesidades reales.
Lo mismo pasa con la gasolina, que en algunos casos se vende hasta en 30 bolivianos el litro. Estas distorsiones no aparecen solas: son consecuencia de una economía que no funciona con transparencia ni eficiencia.
El gobierno sabe lo que pasa, la gente también. No podemos seguir maquillando la realidad con discursos. Es momento de reconocer la crisis y sentarnos a buscar soluciones reales y urgentes, antes de que el daño sea mayor.