05/11/2025
*A la docencia jujeña*
*¡EL SALARIO NO ES GANANCIA!*
Rechazamos la posibilidad de cobro del impuesto a las ganancias a los docentes, otra puerta de entrada de la reforma laboral
El Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Jujuy ha decidido que caiga la medida cautelar que establecía un freno transitorio al cobro de este impuesto, ajeno a los trabajadores. Junto a Jujuy, otras provincias también han adoptado esta medida. Si bien el impuesto alcanza a un porcentaje menor de docentes que han hecho carrera, es un nuevo ataque sobre el esfuerzo de los mismos para tener un ingreso por encima del promedio. Es por esto que debemos rechazarlo y entenderlo como la punta de lanza de la reforma laboral que busca aplicar este gobierno junto a los gobernadores y la burocracia sindical, con menos derechos y mayores condiciones de explotar nuestro trabajo.
*Un pequeño repaso del impuesto*
El impuesto a las ganancias históricamente es un impuesto que pagaban los empresarios y profesionales, ajeno al trabajo en relación de dependencia. Para los trabajadores el impuesto a la cuarta categoría se impuso en el ultimo gobierno de Perón, en 1974 pero afectaba muy pocas ramas, esto se extendió masivamente en los ’90 con el menemismo y se ha mantenido a lo largo de estos 30 años con mayor o menor incidencia sobre los trabajadores con mejores salarios. Durante los últimos meses del gobierno de Alberto Fernandez, el Ministro Massa eliminó el impuesto a las ganancias para la cuarta categoría (trabajadores), más como una medida electoral que realmente convencido de que el salario no es ganancia. Esta medida duró muy poco tiempo ya que con la asunción de Milei como presidente, envió una ley al Congreso -la mentada Ley Bases-, que fue acompañada por todos los bloques patronales, para volver a cobrar impuesto al salario, entre otros tantos ataques a las conquistas históricas del pueblo trabajador.
*Impuesto regresivo. El salario no es ganancia*
El impuesto a las ganancias se creó originalmente para afectar determinados bienes, empresas e inversiones, es decir buscaba recaudar sobre un sector que generaba una renta extraordinaria, muy por encima de lo que necesita para vivir una familia.
El salario es una remuneración económica que una persona recibe por su trabajo (para ser más estrictos, por la venta de su fuerza de trabajo), que debería cubrir las necesidades básicas de un individuo y su grupo familiar, para poder reponer esa fuerza de trabajo que gasta cotidianamente.
Los trabajadores pagamos muchísimos impuestos (el mas importante es el IVA), como para que ademas, se agregue uno nuevo, mientras que las grandes fortunas y empresarios acceden a más beneficios y pagan menos impuestos.
Reiteradamente escuchamos que la política de los gobiernos es eximir de impuestos a los empresarios para que generen puestos de trabajo, cosa que finalmente nunca se puede balancear y termina en una mayor precarizacion laboral (al no pagar aportes patronales por estar eximidos) y mayor precariedad. El gobierno anunció con bombos y platillos el RIGI (Régimen para Grandes Inversiones) donde no tienen que pagar un peso de impuesto sobre nada y tienen la garantía de retirar el dinero del país cuando quisiseran, mientras un trabajador que se esforzó toda su vida termina sus últimos días pagando cada vez más impuestos.
*Punta de lanza de la reforma laboral*
No podemos no tomar la reinstalación del impuesto a las ganancias sobre los trabajadores como la primera avanzada de la reforma laboral que tiene en mente el gobierno y que ya han anunciado que acompañarán los gobernadores y la burocracia sindical. En docentes la reforma busca discutir profundizar el desguace presupuestario para la educación publica, promover su reducción para favorecer el negocio privado de la educación, la eliminación de la oferta académica y la eliminación del estatuto docente, hoy bastante recortado y bastardeado por los gobiernos. Vamos a escribir también aspectos de la reforma laboral y cómo nos afecta a los docentes.
*Rechacemos el impuesto a las Ganancias y la reforma laboral*
Hoy el mínimo no imponible para empezar a pagar impuesto a las ganancias es de $1.800.000 (un millón ochocientos mil pesos), mientras el promedio de un salario docente en la provincia se encuentra por debajo de la mitad de este monto. Lo que al parecer es un tema que afecta a muy pocos docentes, en realidad debería preocuparnos a todos.
La pelea de los docentes este año fue por un salario mínimo igual a la canasta familiar, que hoy se encuentra arriba de los $1.200.000 pesos, para una familia tipo de cuatro integrantes sin contar alquiler.
Si tenemos en cuenta nuestro objetivo salarial, colocaría a mas de la mitad de los docentes pagando este impuesto.
¡Una lucha consecuente por un aumento salarial que cubra la canasta básica debe estar en consonancia al rechazo del pago del impuesto a las ganancias por parte de los trabajadores!
*Tendencia Docente*
*05/11/2025*