06/03/2024
CARTA DEL CENTRO DE ESTUDIANTES A La ASAMBLEA DOCENTE Del IFDC – San Luis
ANTE EL ODIO DE MILEI, REAFIRMAMOS COMO FREIRE: LA EDUCACIÓN ES UN ACTO DE AMOR
Les estudiantes también enseñamos.
El pasado lunes, les docentes de nuestra institución se reunieron en asamblea para discutir su plan de lucha sectorial contra el nefasto ajuste del gobierno nacional de Javier Milei. Una de sus caras más crudas es la mega devaluación de 118% que recortó todos los salarios a la mitad de su poder adquisitivo, sumergiendo a gran parte de los trabajadores aún más en la pobreza. Los alimentos han subido cerca de un 70% desde que asumió este gobierno fascista y antipopular, con miles de despidos en el sector público nacional, salarios y prestaciones sociales congeladas, demostrando ser servil a los intereses del F.M.I. y del poder financiero internacional en la región. En particular, entre tantas medidas condenables, se encuentra el desfinanciamiento del Fondo Nacional de Incentivo Docente y de los subsidios al transporte como manera de “tercerizar” el ajuste, extorsionando a los gobernadores que debieron cubrirlos con sus menguados presupuestos provinciales achicados por la baja en la coparticipación y la recaudación fiscal por la reducción del consumo. En este marco, apoyamos la lucha docente de San Luis y de todos los rincones del país contra el gobierno de Milei, que hace de la crueldad una política de estado atacando a la educación pública en todos sus niveles.
Ante tan devastador panorama vimos con sorpresa que, durante la asamblea, a un grupo de docentes le pareció más importante criticar al Centro de Estudiantes del I.F.D.C. por un par de carteles que habíamos pegado con la consigna “la educación es un acto de amor”. Con dudosos argumentos vinculados a que hay que impedir la “romantización” de la profesión, y con una parcialidad interpretativa rayana en supina ignorancia, una de las decisiones que tomó la asamblea fue modificar “de prepo” nuestros carteles. “La educación es un derecho” corrigieron, sin venir a hablar con nosotres ni consultarnos nada. Sin intención de debatir. Pocas veces hemos visto tales niveles de soberbia profesional, subestimación y falta de