El Parque Nacional Baritú es uno de los Parques Nacionales de Argentina con mayor
biodiversidad. Conserva una interesantísima muestra de las selvas de montaña que se desarrollan a alturas entre los 600 y los 2.000 metros. Tanto los valles como las zonas más altas de estas selvas se componen por una exuberante vegetación. Sus árboles, arbustos, lianas, enredaderas, helechos, orquídeas, bromelias y
otras plantas forman una red compleja generando un paisaje que propicia la vida de muchos animales como el yaguareté, tapir, corzuelas, ardillas, monos caí y una variedad importante de aves, desde las majestuosas águilas crestadas hasta el minúsculo picaflor enano, de apenas 6 centímetros de longitud. Los ríos Lipeo, Pescado y Bermejo son el hábitat de distintas especies de peces autóctonos como sábalos, bogas, bagres y dorados. En los arroyos más pequeños encontramos mojarras y viejas del agua. El Parque Nacional Baritú conserva, además, signos de una gran riqueza cultural. La región posee un valioso patrimonio cultural material e inmaterial que se encuentra vinculado a las culturas originarias. Es el parque más septentrional del país, cuyo acceso se realiza desde una ruta boliviana por lo que es necesario realizar trámites de aduana y migraciones previamente, en el paso fronterizo de Aguas Blancas/Bermejo. Luego, se accede desde la ruta provincial Nº 19 que se conecta a la ruta panamericana Nº 1 de Bolivia. Se encuentra ubicado en la provincia de Salta, en el departamento de Santa Victoria. La intendencia que administra esta área protegida junto a la Reserva Nacional El Nogalar de Los Toldos se encuentra en la localidad de Los Toldos distante a 26km. del ingreso al Parque Nacional Baritú. Al igual que otras áreas protegidas provee a la población de diversos servicios ambientales, entre estos los siguientes:
- Es un reservorio de agua dulce que beneficia a las comunidades locales y aguas abajo (riego de producción y agua para consumo).
- Regula de manera natural la dinámica hídrica, recepta, retiene y regula la salida de agua de lluvia, evitando desastres ambientales.
- Constituye un reservorio de fauna y flora nativa representativa de la ecorregión de las Yungas.
- Puede proveer semillas de especies de interés forestal, potenciando actividades productivas.
- Constituye un banco de germoplasma de alto valor estratégico para el país.
- Provee recursos naturales estratégicos para el desarrollo de las comunidades campesinas e indígenas locales y regionales (leña, madera, agua, medicina tradicional, alimentos y potencialidad turística). La época de visita es la temporada seca que va desde junio a octubre. Dispone de un área de camping agreste y algunos senderos pedestres en los que se puede observar la flora, algunas aves y la cercanía del río Lipeo. También se puede recorrer la ruta provincial Nº 19 hasta el pueblo de Baritú distante a 18km. de su portada de acceso. Se puede adquirir tejidos artesanales en el paraje de Lipeo o Baritú que cuentan con artesanas pertenecientes a la comunidad originaria. Debido a la situación sanitaria a causa de la pandemia por COVID 19, actualmente el paso fronterizo de Aguas Blancas/Bermejo se encuentra cerrado al público en general, por lo cual la visitación al Parque Nacional Baritú se encuentra condicionada a esta situación. La Reserva Nacional El Nogalar de Los Toldos, además de las nacientes del río Huaico Grande, conserva una muestra representativa de las selvas de montaña que se desarrollan gracias a las lluvias que aportan los vientos húmedos del oeste. A los impactantes árboles selváticos se suman una multitud de helechos, enredaderas y otras plantas epífitas. La Reserva adquiere singular importancia porque incluye dos de los ambientes yungueños que tienen menos presencia en áreas protegidas: el Pastizal
Montano o de neblina, en los sectores más elevados hasta los 3300 m, y el Bosque Montano, por debajo de aquel. Este último, compuesto de nogales (que dan su nombre a la reserva), cedros y pinos del cerro de importante diámetro, dejan paso, más arriba, a los alisares y algunas queñoas, los que luego son reemplazados por los pastizales de altura. En la Reserva están protegidas varias especies animales amenazadas como el yaguareté y la taruca. Además, alberga una gran variedad de especies de aves, las cuales varían su presencia y cantidad de acuerdo con la época del año. Asociados a los cursos de agua habitan especies como el hocó colorado, el martín pescador grande y mirlos de agua.