15/06/2021
COMUNICADO DE PRENSA
"El reconocimiento del otro como cláusula de debido respeto"
En el día de hoy un grupo de periodistas que se proclaman progresistas crearon una página web destinada a escrachar a las personas por cómo piensan.
Una práctica que nos traen los peores recuerdos de la intolerancia fascista y de lo que todo ello provocó. Recuerdos que nos hacen pasar nuevamente por esa memoria que nosotros mantenemos vivas.
El reconocimiento del otro como cláusula de debido respeto supone la existencia de un fundamento moral en toda posibilidad de diálogo.
Dialogar implica una cláusula moral que prohíbe la intención de mentir y el deber de escuchar. Y lo sucedido hoy detona el encuentro con el otro y la otra por medio de la persecución y la mentira más vil, que es aquella mentira que se dice con tono de verdad.
Hannah Arendt nos enseña que "no existe un ser humano como tal, sino solamente hombres y mujeres que son lo mismo en su absoluta distinción, esto es, humanos, así esta igualdad humana compartida es la igualdad que, a su vez, sólo se manifiesta en la absoluta distinción de un igual respecto a otro".
Ese otro hoy fue estigmatizado y anulado en su otredad más elemental, que es la de su reconocimiento. Ese reconocimiento es elemental para establecer cualquier diálogo para encontrarnos y trabajar alquímicamente en la búsqueda de forjar esa Argentina que soñamos, para todas y para todos, como libres e iguales.
Las categorías en la que este grupo de periodistas encasillaron a nuestros partidos integrantes de la alianza y a sus militantes y dirigentes no sólo son falaces sino también malintencionadas. Se ha dicho que varios dirigentes de nuestro partido, como Rubén Manzi, Marcela Campagnoli, Toty Flores y Claudio Cingolani, forman parte de una corriente conservadora. Hombres y mujeres que, como tantos otros y tantas otras dentro de JxC, han dado testimonio con su cuerpo trabajando para liberar de la pobreza a ciento de personas y que han trabajado para fortalecer las instituciones democráticas y el estado de derecho.
La pluralidad, la libertad y el valor de la democracia nos obliga a convocar a la reflexión a esos periodistas que ejecutaron una práctica intolerante y fascista.
El espacio público capaz de generar nuevas instituciones políticas, económicas y sociales sólo puede provenir de una especie de revuelta de la interioridad que repartiendo la palabra con sentidos finalmente democráticos, permita construir una relación sustantiva con el otro.
Rechazamos cualquier tipo de práctica que nos anule, sobretodo desde la mentira y la persecución. Llamamos a la reflexión a quienes, con el peso de sus plumas, escriben volando.
No podemos permitirnos naturalizar el doble standard y acciones antidemocráticas.