27/01/2026
A 17 años de la Desaparición Forzada de Luciano.
El 31 de enero de 2009 miembros de la policía de la Provincia de Buenos Aires, secuestran y desaparecen a un joven de 16 años. Un tiempo antes, intentan captarlo para integrar una red de jóvenes que mandaban a robar para ellos, liberando la zona y asegurando quedar fuera de las redes de la justicia.
Luciano se negó. Y también pagó, muy caro, su negativa.
Primero el hostigamiento sistemático. No poder transitar tranquilo por el barrio era algo que conversaba mucho con su hermana. También hablaban de discriminación, porque Luciano comenzaba a sentir la presión de la persecución, por “portación de rostro”, por el barrio donde vivía, por la forma que eligió de vestir.
Segundo, una detención más, arbitraria e ilegal, en donde Luciano fue víctima de Torturas físicas y Psicológicas. Fue el 22 de septiembre del año 2008, 4 meses antes de su desaparición forzada.
La persecución, “por portación de rostro”, de la policía a jóvenes de los barrios provenía de las demandas de clase de un sector con miedo, que exigía, y lo sigue haciendo, medidas de control y disciplinamiento para “frenar” los casos de inseguridad; y una gestión política que habilitaba y robustecía estos discursos “mano dura” con políticas de seguridad que afectaban la calidad de vida de las personas en los barrios, villas y asentamientos; así como también a los sectores, siempre invisibilizados, de personas en situación de calle.
Van muchos años de propaganda en seguridad para frenar los hechos delictivos: más policías, más publicidad, más cámaras, más patrulleros, más armas.
En todos los años que lleva el caso de Luciano lo que vimos fue un aumento de las políticas represivas, atravesadas de una mirada discriminadora y criminalizante. Afectando la vida de las personas empobrecidas.
Las políticas represivas de los diferentes gobiernos constitucionales habilitaron la internalización del miedo por los casos de inseguridad, agudizaron las voces reaccionarias de “vecinos de bien” que veían el enemigo en la persona morocha que habita los barrios.
El monstruo represivo se viene alimentando, desde la apertura de la democracia, de la sangre del pueblo.
Después de la Desaparición de Luciano vendrían las acciones todos los 30 o 31 de cada mes, durante todo el año 2009. El objetivo era visibilizar el rostro de Lu para ver si alguien ofrecía alguna información. Lo buscábamos y exigíamos su aparición con vida. Además denunciábamos la responsabilidad política del Intentente Fernando Espinoza (quien actualmente es Intendente de La Matanza), y del entonces Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, actual Ministro de Turismo y Ambiente del gobierno de Javier Milei.
A partir de los 2 años de la Desaparición de Luciano las acciones intentaron acercar las diferentes historias de jóvenes violentadxs por el aparato represivo del Estado. La fecha que nos convocaría durante varios años a familiares y amigxs de victimas de de Represión, a organizaciones de Derechos Humanos, sociales y politicas, a medios comunitarios y alternativos, a artistas, y a muchos vecinos del barrio de Lomas del Mirador, fue el 31 de enero.
Fueron encuentros de acercamiento, empatía y formación. Las historias dolorosas de familiares y amigxs daban cuenta de un accionar sistemático en donde el rol del aparato judicial fue siempre el mismo, generar impunidad, para que las diferentes fuerzas de seguridad presionen en los diferentes barrios del país a familiares, amigxs, y testigos. Siempre buscaron generar miedo para paralizar las denuncias. Investigaron a las familias para embarrar la escena, en lugar de buscar y responsabilizar a los autores materiales y políticos, convirtiéndose así en un actor más, y fundamental, de la cadena de impunidad.
Nos quedaron recuerdos invaluables, abrazos infinitos y compañerxs que transformaron junto a nosotros la bronca, convirtiéndola en organización y lucha. De ello nació una comprensión clara sobre la necesidad de estar, de acompañar, de sostener para visibilizar las diferentes situaciones de violencia, y sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la vida de nuestros niños, niñas, niñes y adolescentes.
Seguimos sosteniendo que “LXS PIBES NO SON PELIGROSXS, ESTAN EN PELIGRO”!
Desde el año 2024 en adelante vivimos una avanzada en la faz represiva nunca antes observada en democracia. El gobierno de Javier Milei y sus secuaces, que incluye a Patricia Bullrich entre sus filas, está llevando adelante un ajuste fenomenal, un desguace estatal sin precedentes y, con un discurso abiertamente reaccionario y conservador, da rienda suelta a la aparición de horizontes de sentido xenófobos, racistas, homofóbicos, machistas y negacionistas que, ingenuamente, muchos pensaron que se habían erradicado. No existe, lo sabemos, ajuste, pérdida de trabajo sistemática y caída de salarios sin represión. A las políticas de ajuste le acompaña un corpus represivo legal y simbólico sostenido por amenazas públicas y DNUs, leyes y marcos jurídicos abiertamente represivos y que llegan a legalizar el gatillo fácil.
Pese a la insistencia de muchos funcionarios, Medios de Comunicación, políticos de la oposición, de que para enfrentar a Milei no hay nada, lo que encontramos es cientos de compañeres dispuestos a oponerse a la política entreguista, represiva y clasista del gobierno nacional y sus aliados provinciales. La lucha de las organizaciones ambientales frente al ecocidio, de les compañeres del colectivo LGTBIQ+, de los familiares contra la represión estatal, de los trabajadores despedidos, de las comunidades mapuches, wichis, de sindicatos clasistas, de los jubilades cada miércoles frente al congreso, deben servir de ejemplo.
A 17 años de la Desaparición Forzada de Luciano, y en tiempos de negacionismo y represión sistemática a cualquier tipo de organización social que se manifieste contra las ideas del Gobierno de Milei, sentimos la necesidad de seguir abrazando nuestras convicciones.
Mantener viva la memoria de los 30.000 detenidos desaparecidos durante la dictadura militar, como nos enseñaron y enseñan las Madres y Abuelas, y seguir conmoviéndonos y denunciando cada hecho, que en democracia, viole un derecho humano fundamental (individual o colectivo).
Sostener acciones en la calle y en nuestro Espacio de Memoria, Social y Cultural (Ex destacamento de Lomas del Mirador), acompañando la denuncia de las familias que sufren la violencia institucional y la Represión Estatal, y denunciando a los responsables materiales, políticos y judiciales de esta era violenta y deshumanizada.
Somos más pueblo que milicos.
Que arda!
NO A LA BAJA DE LA EDAD DE PUNIBILIDAD!