16/09/2025
Encuentro Peronista: ojo al discurso de Milei
1. Ausencia del concepto de justicia social
El discurso de Milei se basa exclusivamente en el equilibrio fiscal como meta suprema del gobierno, sin considerar que el Estado tiene la obligación moral y constitucional de garantizar derechos básicos: salud, educación, trabajo y bienestar para todos los argentinos.
• Desde el peronismo, el Estado no puede comportarse como una empresa privada con superávit como único objetivo.
• Lo fiscal no puede ser el único criterio de gestión: lo humano y lo social deben estar primero.
2. Negación del rol activo del Estado
Milei reduce el rol del Estado a un mero administrador contable que debe gastar lo mínimo posible, cuando el Estado debe ser motor del desarrollo productivo nacional, promotor del trabajo y garante de igualdad de oportunidades.
• El discurso presenta la reducción del gasto como un fin en sí mismo.
• La historia argentina demuestra que los momentos de mayor movilidad social y desarrollo ocurrieron con fuerte presencia estatal ( industrialización por sustitución de importaciones, etc.).
3. Ajuste disfrazado de “orden”
Aunque se destaca que se aumenta el gasto en algunas áreas, el Presupuesto implica un fuerte ajuste estructural: caída real del gasto en programas sociales, obra pública paralizada y recorte a subsidios que afectan a trabajadores, jubilados y clases medias.
• Hablar de “superávit” cuando hay millones de personas en la pobreza o con hambre no es una virtud, sino un síntoma de desatención social.
• El Estado tiene que invertir en su pueblo, no recortar derechos para mostrar números ordenados.
4. Falsa dicotomía: déficit vs. inflación
Se plantea que el déficit fiscal es la causa de todos los males, ignorando que el déficit también puede ser una herramienta para sostener la demanda, proteger la producción nacional y evitar crisis sociales.
• El peronismo no defiende el déficit eterno, pero sí lo usa inteligentemente para crecer con inclusión.
• Ajustar en una economía ya golpeada profundiza la recesión, destruye empleo y quiebra empresas.
5. Desprecio por la historia argentina
Milei reduce 100 años de historia económica a un “laboratorio de fracasos” y ataca figuras como Keynes, ignorando que muchas de las políticas que critica fueron las que construyeron la Argentina moderna.
• El discurso desprecia la tradición nacional y popular, al tiempo que idealiza modelos extranjeros que no se adaptan a la realidad social y productiva del país.
6. Promesas irreales, sin sustento humano
Habla de ser una potencia mundial en 30 años, mientras millones no tienen qué comer hoy.
Las reformas que propone no tienen como eje al trabajador argentino ni al mercado interno, sino a la atracción del capital extranjero.
• ¿De qué sirve crecer al 7% si ese crecimiento no se distribuye?
• El peronismo cree en un modelo donde la economía esté al servicio del pueblo, no al revés
7. Ausencia de soberanía
No se habla de industria nacional, ni de defensa de los recursos estratégicos.
En cambio, se plantea un modelo abiertamente dependiente del capital privado extranjero, sin cuidar el aparato productivo local.
• La apertura indiscriminada ha destruido la industria nacional en el pasado.
• Sin soberanía económica, no hay independencia política, ni justicia social.
El discurso de Milei es una pieza ideológica de claro corte neoliberal, que pone al ajuste como bandera y al Estado como enemigo. Desde una visión peronista, este camino no lleva al desarrollo real ni al bienestar de las mayorías, sino a una economía para pocos, excluyente y deshumanizada.
El peronismo propone una Argentina con equilibrio, sí, pero con justicia social, distribución de la riqueza y trabajo digno como pilares. El verdadero superávit de un país no está en sus cuentas, sino en la felicidad y la dignidad de su pueblo.