21/03/2021
45 años del golpe civico-militar-eclesiástico
ESTE 24 DE MARZO NOS ENCONTRAMOS EN LAS CALLES
EN MEDIO DE LA PANDEMIA SEGUIMOS LUCHANDO CONTRA LA IMPUNIDAD DE AYER Y DE HOY
La grave crisis sanitaria y económica de carácter global que atravesamos, golpea con mayor fuerza a la clase trabajadora y el conjunto de sectores oprimidos. La pandemia puso en evidencia, de forma insoslayable, la precarización de la vida de vastos sectores de la población que no tienen tierra para vivir ni salario digno.
Sin embargo, lejos de tomar medidas de fondo que altere el orden de este modelo perverso, el gobierno avanza con el ajuste, la criminalización de la pobreza y la entrega de nuestros recursos naturales. Y las fuerzas represivas siguen recurriendo al método de la desaparición forzada de personas, como ocurrió en los casos de Facundo Castro Astudillo y Luis Espinoza.
Para poder imponer este modelo fue necesario eliminar a una generación entera y luego asegurar la continuidad en el poder de empresarios, curas, jueces y militares a través de un poder judicial que avanzó a cuenta gotas en los juicios a los genocidas. Por eso hoy como ayer seguimos apostando a un cambio de raíz, por un mundo sin explotades ni explotadores, para que el patriarcado y el capitalismo caigan juntos. Hoy como ayer, en la calle y a la izquierda.
A 45 años del golpe, reafirmamos:
SON 30.400
Usamos este número para visibilizar a las lesbianas, trans, travestis, maricas y bisexuales desaparecidxs, y recordamos que el genocidio se basó también en la violación y especial saña hacia las mujeres por abandonar el rol que el patriarcado les impone.
FUE GENOCIDIO
No fueron dos demonios. Fueron organizaciones del pueblo enfrentando la explotación y las dictaduras en una lucha desigual contra el aparato del Estado reforzado por el Plan Cóndor.
EMPEZÓ ANTES DEL 24 DE MARZO DE 1976
Antes del 24 de marzo, bajo el amparo del decreto para atacar a la “subversión” el Estado perseguía y desaparecía compañeres. Un caso emblemático fue el Operativo Independencia en Tucumán. Además, contaba con las bandas paramilitares de la AAA y la CNU.
LUCHABAN POR EL SOCIALISMO
No luchaban por ningún “capitalismo en serio”. Habían construido sindicatos combativos, organizaciones de base, y desde el pueblo se dotaron de sus propias fuerzas para la revolución socialista.