08/01/2026
Les compartimos el testimonio del Club Atardecer de Gonnet, que forma parte de la última edición de Comunidades Bonaerenses, destinada a las organizaciones registradas en el REPOC, que trabajan con los adultos mayores.
Club de Abuelos Atardecer: “Somos una enorme familia”
Desde 1987, el Club de Abuelos Atardecer funciona en la localidad de Gonnet, en la ciudad de La Plata, con el objetivo de brindar un espacio de contención, recreación y desarrollo para adultos mayores. A lo largo de los años, se consolidó como un punto de referencia para más de 400 socios que participan activamente de sus propuestas.
Actualmente, el Club ofrece una amplia variedad de talleres como folclore, chi kung, yoga, gimnasia, vitrofusión, dibujo y pintura, memoria, coro, teatro, ritmos latinos, tejido y crochet.
“Las actividades son financiadas con el aporte de una cuota mensual de los socios y con lo recaudado en los eventos que la institución organiza para la comunidad”, explica Beatriz Luna, presidenta de la institución desde hace cinco años.
El club de abuelos cuenta con un jardín de invierno con mesas de juego, un buffet con parrilla, y una cancha de bochas. Además, tiene un escenario en donde realizan las presentaciones los alumnos del taller de teatro y una biblioteca popular, entre otros espacios destinados a los adultos mayores.
“El segundo domingo de cada mes, realizamos eventos abiertos a la comunidad. Se trata de un encuentro musical, con un espectáculo bailable al que se accede con un bono contribución. También, contamos con presentaciones de obras de teatro de primer nivel y realizamos talleres de constelaciones familiares abiertos al público”, explica Luna.
En el espacio de Gonnet, los adultos mayores juegan al truco, al bingo, a las bochas y al tejo. Además, una vez al mes se realiza un almuerzo dentro del servicio del buffet, y el primer sábado de cada mes cuentan con un puesto pastas y quesos, formando parte del programa provincial “Mercados Bonaerenses”.
“Todos los que trabajamos en esta institución somos partícipes de las distintas problemáticas de nuestros amigos socios. Esto es una enorme familia, parte de mi familia, con la que comparto más tiempo que con la mía realmente. Se nos ha hecho una vocación, nacida del alma. Todo nuestro trabajo es ad honorem y se ha convertido en parte de cada uno de nosotros”, cuenta Beatriz.
Y agrega que “actualmente estamos proponiendo a distintas instituciones nuestro espacio para extender beneficios a la sociedad en general, como el de ser un Centro de vacunación, porque los existentes están muy lejos de nuestra zona. Y retomar con las clases de computación que eran de mucha ayuda para los adultos mayores en el refuerzo de las nuevas tecnologías, que se realizaban hasta el año pasado con la ayuda del gobierno provincial”.
“Nuestra mayor fortaleza son, sin duda, los miembros que conformamos la comisión directiva ya que, con el trabajo y apoyo constante, logramos realizar distintos eventos y consensuar las mejoras necesarias para nuestros adultos mayores”, destaca Luna.
Alicia Barbini es alumna del taller de teatro y cuenta: “Para mí es un lugar agradable con hombres y mujeres todos mayores donde aprendemos, nos divertimos, nos acompañamos, nos entretenemos. Es una forma de llenar vacíos que solemos tener a cierta edad. Asisto a este club desde el año pasado, en noviembre hicimos una presentación teatral, retomamos en marzo y ya ahora en junio vamos a hacer otras presentaciones de grupos. Haber descubierto este lugar me produce y nos produce a todos mucha felicidad”.