Irigoyen Histórico

Irigoyen Histórico Portal sobre la historia y la cultura de Irigoyen, primera colonia rural del departamento San Jerónimo. Provincia de Santa Fe.

11 DE SEPTIEMBRE — DÍA DEL MAESTROHay maestras que recordamos por lo que nos enseñaron. Y hay otras que recordamos simpl...
12/09/2026

11 DE SEPTIEMBRE — DÍA DEL MAESTRO

Hay maestras que recordamos por lo que nos enseñaron. Y hay otras que recordamos simplemente por cómo nos hicieron sentir.

En esta fotografía de 1984, tomada durante los festejos por el centenario de la Escuela Fiscal N.º 309, encontramos reunidas a algunas de las maestras que dejaron su huella en tantas generaciones de nuestro pueblo.

De izquierda a derecha:

Beatriz Chiavarini de Ortiz
Mercedes O'Donell de Porta
Betty Cabrera
Élida Rosalía Aguilar, directora de la escuela en aquel momento
Lola Monti de Cesano

¿Alguien reconoce a la sexta maestra? ¿Saben su nombre o recuerdan algún dato que nos permita identificarla?

Una imagen que nos permite ponerles rostro y nombre a algunas de las mujeres que fueron parte de la historia de nuestra educación.

Pero el homenaje no termina en esta fotografía.

El 11 de septiembre también es una oportunidad para recordar a todas las maestras de ayer y de hoy: las que enseñaron a leer y escribir, las que acompañaron los primeros pasos, las que tuvieron paciencia, las que supieron exigir cuando hacía falta y las que dejaron alguna enseñanza que quizás recién muchos años después comprendimos.

Y seguramente cada uno guarda algún nombre.

¿Quiénes fueron sus maestras? ¿De cuáles guardan los mejores recuerdos?

Los invitamos a compartir sus nombres, anécdotas y recuerdos en los comentarios.

Porque también así se construye la memoria de un pueblo: recordando a quienes, generación tras generación, ayudaron a formar a sus habitantes.

Feliz Día del Maestro a todas las maestras y maestros de ayer y de hoy.

LAS OTRAS ESCUELAS: LA ESCUELA DEL CAMPO RINALDICuando pensamos en nuestras escuelas, solemos pensar primero en las que ...
02/09/2026

LAS OTRAS ESCUELAS: LA ESCUELA DEL CAMPO RINALDI

Cuando pensamos en nuestras escuelas, solemos pensar primero en las que estuvieron dentro del pueblo. Pero durante buena parte de nuestra historia, la educación también estuvo presente en el campo, cerca de las chacras y de las familias que vivían lejos del centro.

Hacia el sureste de Irigoyen funcionó la Escuela del Campo Rinaldi, una de las tres escuelas provinciales que llegaron a existir en nuestra jurisdicción.

Su origen estuvo ligado a un gesto de los Hermanos Rinaldi, quienes, ante la necesidad de contar con un establecimiento educativo para los niños de aquella zona, donaron más de una hectárea de su propiedad para levantar el edificio.

La construcción se concretó en 1930 y estuvo a cargo de la empresa Degiorgi Hnos., de Casalegno. Desde sus comienzos recibió numerosos alumnos de las chacras vecinas y, durante las décadas de 1950 y 1960, llegó a tener hasta 60 alumnos.

El primer maestro y director fue Emilio Pado. Más tarde, durante varios años, estuvieron al frente Pedro Rossi Pizzi y su esposa, Sara Márquez de Rossi Pizzi.

Como ocurría en muchas escuelas rurales, el director vivía allí mismo. Además de enseñar y dirigir, era portero y encargado de mantener funcionando aquel pequeño mundo. La Cooperadora organizaba fiestas patrias, bailes y almuerzos, haciendo de la escuela un punto de encuentro para las familias.

Y hubo momentos en que mantenerla abierta dependió directamente del esfuerzo de los padres.

En la década de 1970, la docente a cargo se trasladó a Coronda y la escuela quedó sin maestra, poco antes de comenzar las clases. Dos padres, integrantes de la Cooperadora, comenzaron entonces una búsqueda casa por casa, recorriendo Irigoyen y Barrancas.

Finalmente, Nora Doná, de Barrancas, aceptó hacerse cargo. Solo pidió que diariamente la acercaran hasta la ruta 41 S para poder hacer dedo. Durante un tiempo, los padres se organizaron: una semana cada familia, llevando a la maestra en sulky.

La escuela cerraría finalmente en la década de 1990. Como ocurrió con tantas escuelas rurales, había cada vez menos familias y menos chicos viviendo en el campo.

Pero la historia no terminó allí.

Hoy, gracias al trabajo de María Carolina Baratero, el antiguo predio vuelve a estar vinculado con la ruralidad, con proyectos de árboles nativos, apicultura y actividades culturales, además de tareas de mantenimiento realizadas de manera voluntaria.

La escuela ya no tiene alumnos en sus aulas.

Pero quizá podamos decir que la Escuela Rinaldi sigue enseñando.

Nos recuerda que nuestro pueblo también se construyó mucho más allá de sus calles: en las chacras, en las familias y en las personas que hicieron posible que la educación llegara hasta allí.

Patrimonio. Producción. Naturaleza. Ruralidad.

La escuela sigue ahí.

LAS OTRAS ESCUELAS: LA ESCUELA DEL CAMPO TROSSEROHoy cuesta imaginar cómo era estudiar en el campo de Irigoyen hace casi...
01/09/2026

LAS OTRAS ESCUELAS: LA ESCUELA DEL CAMPO TROSSERO

Hoy cuesta imaginar cómo era estudiar en el campo de Irigoyen hace casi un siglo. No había caminos como los conocemos, ni vehículos al alcance de todos. Para muchas familias rurales, llegar hasta el pueblo para que sus hijos pudieran estudiar no era una tarea sencilla.

Por eso, hubo quienes decidieron acercar la escuela a los niños.

Don Pedro Trossero, vecino de la zona rural ubicada al noreste de Irigoyen, abrió las puertas de su propia casa para que allí pudieran aprender las primeras letras los hijos de las familias de las colonias vecinas. Para hacerlo posible, contó con el trabajo del maestro Alfredo Monti, quien fue uno de los primeros docentes de aquella comunidad rural.

Aquella iniciativa familiar terminó convirtiéndose en una escuela.

En 1935 se construyó el edificio de la llamada Escuela del Campo Trossero, en una esquina de la propiedad de Don Pedro, junto al camino principal. Al año siguiente, comenzó a funcionar oficialmente como Escuela Provincial Rural N.º 663 «Justo José de Urquiza».

Durante décadas, aquel pequeño edificio fue mucho más que un aula. Fue un punto de encuentro para las familias rurales y una puerta de acceso a la educación para generaciones de niños que vivían alejados del pueblo.

Por sus aulas pasaron maestros y maestras que trabajaron en un entorno que las crónicas describen como «soledoso», pero también destacan su sacrificio, solvencia y dedicación. Entre ellos estuvieron Zoila Vallejos de Banchio, José Javier López Monti, Luis María Monti, Angela Mordini, Elda Taborda Colombini, N. Carusso, Belquis Antonietti, Gladys Schalbetter y Miriam Zucali.

La escuela también fue testigo de los cambios que transformaron nuestra campaña. En 1936, frente mismo al establecimiento terminó una de las obras de canalización destinadas a combatir las inundaciones de los campos bajos.

Pero el campo comenzó a despoblarse.

Durante la década de 1970, la disminución de la población rural hizo que cada vez fueran menos los alumnos. Finalmente, entre 1975 y 1976, la Escuela N.º 663 dejó de funcionar. Miriam Zucali fue su última maestra.

Su edificio y sus aulas quedaron atrás, pero no su historia.

Hubo un Irigoyen rural, extendido mucho más allá del pueblo, donde la educación dependió durante décadas del esfuerzo de familias, maestros y alumnos

La historia de la Escuela del Campo Trossero es, sobre todo, la historia de ese esfuerzo.

LAS OTRAS ESCUELAS: LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOSHoy nos cuesta imaginarlo, pero Irigoyen tuvo una Escuela de Artes y Of...
31/08/2026

LAS OTRAS ESCUELAS: LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS

Hoy nos cuesta imaginarlo, pero Irigoyen tuvo una Escuela de Artes y Oficios. Y no fue una escuela más: durante algunos años fue un verdadero centro de formación técnica para los jóvenes de toda la región.

Comenzó a funcionar entre 1926 y 1927, aprovechando los antiguos talleres y galpones del Molino Harinero de José Casalegno, que había cerrado en 1920.

Al principio faltaban herramientas y máquinas. Entonces pasó algo muy propio de aquellos tiempos: mientras aprendían, los propios alumnos ayudaron a poner en marcha los talleres. Construyeron ménsulas para las transmisiones, tolvas y chimeneas para las fraguas. El primer año fue casi exclusivamente teórico, pero de a poco aquel viejo espacio industrial volvió a llenarse de actividad.

Para 1930, la escuela tenía alrededor de 50 alumnos, provenientes no solamente de Irigoyen, sino también de la Estación Bernardo de Irigoyen, San Eugenio, Casalegno y la zona rural de Barrancas.

Y había hasta transporte propio. En los talleres se preparó el chasis de un Ford T para llevar a los estudiantes que llegaban desde la Estación. Sí, en nuestro pueblo hubo una escuela que tenía su propio vehículo para transportar alumnos. No está mal para la década del 20.

La formación comprendía carpintería, fundición, herrería, mecánica, tornería y ajuste, además de materias teóricas como matemática, dibujo, geometría, física, química, castellano e historia.

Por sus aulas pasaron jóvenes que buscaban aprender un oficio y prepararse para un mundo que se estaba transformando rápidamente. Entre sus primeros egresados se recuerdan Juan Giordano, Carlos Jordán, Juan Priotti, Domingo Tolosa, José Cesano e Irineo Trossero.

Pero la historia fue breve.

A fines de 1932, las autoridades provinciales resolvieron trasladar la escuela a San Cristóbal. Las razones de aquella decisión no quedaron registradas, pero para Irigoyen significó perder una institución que había comenzado a convertirse en un importante espacio de formación y progreso.

Hoy, cuando pensamos en la historia educativa de nuestro pueblo, solemos mirar solamente las instituciones que sobrevivieron.

Pero también vale la pena recordar las que estuvieron, crecieron y dejaron su huella.

También tuvimos una escuela de Artes y Oficios. Y durante unos años, en aquellos viejos talleres, nuestros jóvenes aprendieron a transformar el hierro, la madera y el metal.

Y también aprendieron algo más difícil de medir: que el conocimiento podía ser una herramienta para construir futuro.

¿Quién fue Bernardo de Irigoyen?Cuando decimos Irigoyen, casi todos pensamos en nuestro pueblo. Pero ¿cuántos sabemos re...
27/08/2026

¿Quién fue Bernardo de Irigoyen?

Cuando decimos Irigoyen, casi todos pensamos en nuestro pueblo. Pero ¿cuántos sabemos realmente quién fue el hombre detrás de ese nombre?

El Dr. Bernardo de Irigoyen (1822-1906) fue mucho más que un estanciero que decidió fundar una colonia en Santa Fe. Fue abogado, diplomático, legislador, ministro y gobernador, y una de las figuras políticas más importantes de la Argentina durante la segunda mitad del siglo XIX.

Se recibió de abogado en Buenos Aires con apenas 21 años y muy joven comenzó a intervenir en cuestiones diplomáticas. Después de la caída de Rosas, Justo José de Urquiza lo envió a recorrer las provincias para explicar el proyecto de organización nacional que terminaría dando lugar a la Constitución.

Más adelante ocupó dos veces el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores. Desde allí participó en negociaciones fundamentales para definir las fronteras argentinas. En 1881 intervino en la firma del Tratado de Límites con Chile, uno de los acuerdos que terminaron estableciendo los límites internacionales de nuestro país.

También fue protagonista de la organización de la Patagonia. Como ministro del Interior impulsó la ocupación efectiva de esos territorios, acompañó las exploraciones científicas y promovió la expansión de los ferrocarriles y el telégrafo, herramientas fundamentales para integrar el enorme territorio argentino.

Fue diputado, senador nacional y presidente de la Cámara de Diputados. Y cuando ya tenía 80 años, fue elegido gobernador de la Provincia de Buenos Aires, cargo que ejerció hasta 1902.

Pero hay algo que nos toca más de cerca.

En 1858 adquirió grandes extensiones de tierra en esta región. Sobre ellas comenzó a desarrollarse años después la Colonia Vercelli, origen de nuestro pueblo.

Así, mientras Bernardo de Irigoyen participaba en la construcción de la Argentina moderna, también estaba proyectando aquí una colonia agrícola en medio de la transformación de la pampa.

Resulta curioso que en nuestro pueblo haya quedado su nombre, pero que durante generaciones hayamos sabido tan poco sobre él.

¿Quién fue, entonces, Bernardo de Irigoyen?

Fue uno de esos hombres que ayudaron a construir el país

🗺️ EL IRIGOYEN QUE PUDO HABER SIDO¿Y si nuestro pueblo hubiera crecido hasta encontrarse con la estación?En 1904, cuando...
25/08/2026

🗺️ EL IRIGOYEN QUE PUDO HABER SIDO

¿Y si nuestro pueblo hubiera crecido hasta encontrarse con la estación?

En 1904, cuando la Colonia Irigoyen todavía era joven, alguien dibujó sobre un plano una idea bastante ambiciosa: ampliar considerablemente el pueblo hacia el sur.

El documento corresponde a un remate realizado el 20 de marzo de 1904 y muestra una nueva cuadrícula de 20 manzanas, con una superficie aproximadamente equivalente a la del pueblo que ya existía.

Para entenderlo hay que cambiar un poco la escala. A comienzos del siglo XX, la Colonia Irigoyen rondaba los 4.000 habitantes, una cifra que la convertía en una colonia agrícola de considerable importancia dentro de la Santa Fe de aquellos años. La población se distribuía entre el núcleo urbano, las quintas y las numerosas chacras.

Y este tipo de crecimiento no era extraño. Muchas ciudades y pueblos se desarrollaban a partir de distintos núcleos que crecían alrededor de caminos, estaciones, puertos o centros de actividad, hasta terminar uniéndose. Rosario es un ejemplo enorme de ese proceso.

Pero en Irigoyen encontramos algo particularmente curioso.

En 1886, el ferrocarril terminó pasando unos cinco kilómetros al oeste del pueblo, dando origen a la Estación Bernardo de Irigoyen.

Y mientras en 1904 se proyectaba ampliar el pueblo hacia la estación, Bernardo de Irigoyen realizaba por esos mismos años un loteo en las inmediaciones de la estación.

Al observar los planos aparece otro detalle: la planta urbana original de la estación también comenzó a extenderse hacia el este, justamente en dirección al pueblo.

¿Casualidad?
¿Dos procesos independientes?
¿O existía la expectativa de que ambos núcleos terminaran encontrándose?

No podemos afirmarlo como un hecho. Pero la coincidencia resulta demasiado interesante como para ignorarla.

La historiografía local suele explicar el alejamiento del ferrocarril como una decisión de Bernardo de Irigoyen para valorizar sus tierras. Puede haber elementos de esa explicación, pero la historia rara vez es tan sencilla.

Lo que estos documentos nos permiten hacer es abrir nuevas preguntas.

Porque el Irigoyen de 1904 no era el pequeño pueblo que conocemos hoy: era una colonia de miles de habitantes que todavía estaba pensando cómo crecer y hacia dónde hacerlo.

El proyecto quedó en el papel. Los dos núcleos nunca llegaron a unirse.

Pero durante un tiempo, el futuro parecía dibujarse justamente en el espacio que hoy los separa.

🖼️ Planos históricos de 1904, restaurados digitalmente por Irigoyen Histórico.

Hay instituciones que trascienden el deporte y terminan formando parte de nuestra construcción colectiva. En Irigoyen, u...
11/08/2026

Hay instituciones que trascienden el deporte y terminan formando parte de nuestra construcción colectiva. En Irigoyen, una de ellas es, sin dudas, el Horizonte Basket Ball Club.

Su historia comenzó el 30 de octubre de 1941, cuando un grupo de jóvenes se reunió en el bar de Francisco Cesano con un objetivo claro: crear un espacio donde el deporte, la cultura y la amistad pudieran crecer juntos. Entre ellos se encontraban Erio Baratero, Orfilio Comisso, Emilio Carignano, Guillermo Aguilar, Norberto Cesano, Celestino Villa, Rubén Perusia, Mario Varela, Oreste Spinetti, Italo Bolgiani, Edmundo Brizzio, Remo D. Bonaudi y José O. Cesano. La primera Comisión Directiva fue presidida por Erio Baratero.

Desde sus comienzos, Horizonte impulsó la práctica del básquet, las bochas, el tenis criollo y el ajedrez, pero rápidamente se convirtió en mucho más que un club deportivo. Fue un lugar de encuentro para generaciones de vecinos, donde nacieron amistades, se organizaron bailes, festivales y reuniones que aún hoy permanecen en la memoria colectiva.

El 16 de diciembre de 1950 obtuvo su personería jurídica, consolidando institucionalmente un proyecto que ya había sido abrazado por todo el pueblo. Dos años después se creó la primera Comisión de Damas, presidida por Eulalia Giofredo, cuyo trabajo fue fundamental para acompañar el crecimiento de la institución.

Las obras no tardaron en llegar. El 26 de noviembre de 1955 se inauguró la cancha de básquet, que también funcionó como pista de baile, escenario de inolvidables carnavales y festivales. En 1957 quedaron habilitados el Salón Bar y la Sede Social, consolidando a Horizonte como uno de los principales centros sociales de Irigoyen.

Las fotografías que acompañan esta publicación muestran otro de esos momentos de crecimiento: el techado de dos de sus canchas de bochas, realizado en 1972. Detrás de cada obra hubo vecinos que trabajaron, colaboraron y soñaron con un club cada vez mejor.

Ubicado frente a nuestra Plaza San Martín, Horizonte continúa siendo parte de nuestra vida. Los clubes no se construyen solamente con ladrillos: se construyen con el esfuerzo de su gente, con el compromiso de sus dirigentes y con el esfuerzo compartido de quienes hicieron de ese lugar una parte de su vida.

💬 ¿Qué recuerdos guardan ustedes del Club Horizonte?

🗺️ El plano que confirma hasta dónde llegaba la Colonia IrigoyenEn la publicación anterior recorrimos la historia de Pue...
06/08/2026

🗺️ El plano que confirma hasta dónde llegaba la Colonia Irigoyen

En la publicación anterior recorrimos la historia de Puerto Piedras o Puerto Oroño, el puerto que durante los primeros años fue la principal vía de comunicación de la Colonia Vercelli con el resto de la provincia.

Compartimos un documento que ayuda a entender mejor esa historia.

Se trata de un plano original de la Colonia Irigoyen realizado en 1908, donde puede apreciarse claramente que el límite noreste de la colonia llegaba hasta el río Coronda, muy cerca del sector donde funcionaba Puerto Piedras. Aunque el puerto pertenecía administrativamente al distrito Colastiné, su cercanía convirtió al río en la salida natural de la producción agrícola de los primeros colonos.

Este extraordinario plano, de más de dos metros de longitud, permite descubrir la organización de la colonia, la distribución de los campos y la magnitud que tenía nuestro distrito a comienzos del siglo XX.

Durante estos días, en el marco de los preparativos por el 145.º aniversario de la fundación de Irigoyen, el plano completo puede visitarse en la Comuna local.

Este valioso documento llegó a nuestro pueblo gracias a la generosa donación del historiador italiano Giancarlo Libert, quien lo entregó personalmente durante su visita a Irigoyen en 2018.

📍 Si tienen la oportunidad, no dejen de verlo. Es una de esas piezas que permiten mirar nuestro pueblo con los ojos de quienes lo fundaron.

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