22/01/2020
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Un día como hoy, el 22 de enero de 1891 nacía en Ales, Cerdeña, Italia, Antonio Gramsci. Fue uno de los fundadores del Partido Comunista Italiano, debido a esto fue encarcelado bajo el régimen fascista de Benito Mussolini, muriendo en la cárcel.
Gramsci en prisión escribió 30 libretas de historia y análisis conocidos como Los cuadernos de la cárcel (Quaderni del carcere), que incluyen su recuento de la historia italiana y el nacionalismo, así como ideas sobre teoría marxista, teoría educativa y de crítica.
Se le conoce principalmente por la elaboración del concepto de hegemonía y bloque hegemónico, así como por sus estudios de los aspectos culturales de la sociedad (superestructura) como elemento desde el cual se podía realizar una acción política y como una de las formas de crear y reproducir la hegemonía.
Para Gramsci, todos los hombres son intelectuales, considerando que “no hay actividad humana de la cual se pueda excluir de toda intervención intelectual, no se puede separar al homo faber del homo sapiens” en cuanto, independientemente de su profesión específica, cada quien es a su modo “un filósofo, un artista, un hombre de gusto, participa de una concepción del mundo, tiene una consciente línea moral” pero no todos los hombres tienen en la sociedad la función de intelectuales.
«El error del intelectual consiste en creer que se puede saber sin comprender y, especialmente, sin sentir y ser apasionado (no solo del saber en sí, sino del objeto del saber), esto es, que el intelectual pueda ser tal (y no un puro pedante) si se halla separado del pueblo-nación, o sea, sin sentir las pasiones elementales del pueblo, comprendiéndolas y, por lo tanto, explicándolas y justificándolas por la situación histórica determinada; vinculándolas dialécticamente a las leyes de la historia, a una superior concepción del mundo, científicamente elaborada: el saber. No se hace política-historia sin esta pasión, sin esta vinculación sentimental entre intelectuales y pueblo-nación».
- Cuadernos de la cárcel: El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce, páginas 120-121. -