30/03/2026
𝐄𝐍 𝐓𝐈𝐄𝐌𝐏𝐎𝐒 𝐃𝐄 𝐄𝐗𝐓𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒, 𝐏𝐄𝐍𝐒𝐀𝐑 𝐄𝐒 𝐒𝐄𝐑 𝐓𝐈𝐁𝐈𝐎
HOY, más que nunca, SER AUTÉNTICO ES SER TIBIO.
No ser estúpido es tibieza.
No repetir ideas vacías es tibieza.
No ser absurdo es tibieza.
LA COHERENCIA, PENSAR, TENER CRITERIO… ES TIBIEZA.
Vivimos en una época donde LA INTELIGENCIA INCOMODA.
Donde pensar molesta.
Donde no sumarse al grito colectivo te convierte en sospechoso.
TIBIO ES EL QUE NO NECESITA ODIAR PARA SENTIRSE PARTE.
Ante tanto fanatismo, se impone una lógica brutal:
O TE ALINEÁS, O TE ETIQUETAN.
Y ahí aparece la palabra “tibio”,
COMO UNA MANIPULACIÓN HACIA EL FANATISMO.
Se castiga al que no exagera.
Al que no actúa desde el impulso.
Al que no necesita deformar la realidad para pertenecer.
Qué paradoja: durante años se despreció al “libre pensador”,
como si pensar por uno mismo fuera un defecto,
cuando en realidad es LO ÚNICO VERDADERAMENTE INCÓMODO… Y VERDADERO.
NO MOLESTA EL ERROR.
MOLESTA LA LUCIDEZ.
Ser auténtico hoy no es cómodo.
Es sostener una idea sin la protección de la masa.
Es no decir lo que esperan, sino lo que corresponde.
NO ES FANATISMO LO QUE FALTA.
LO QUE FALTA ES PROFUNDIDAD.
Y en medio de tanto ruido,
lo verdaderamente firme no es el que grita más fuerte,
sino el que no necesita gritar para sostener lo que piensa.
Hoy se cumple un nuevo aniversario del derrocamiento institucional de Arturo Frondizi.
No fue la tibieza la que lo sacó…
fue haber pensado distinto, haber proyectado un país productivo, moderno y desarrollado.
Y en esa Argentina que alguna vez se animó a pensar en serio,
hubo un correntino que eligió el desarrollo por sobre el grito,
la inteligencia por sobre el relato,
y el futuro por sobre la coyuntura.
FRONDIZI NO FUE TIBIO: FUE PROFUNDO.
Si para no ser tibios hay que renunciar a pensar…
¿𝙉𝙊 𝙎𝙀𝙍𝘼 𝙌𝙐𝙀 𝙇𝙊 𝙑𝙀𝙍𝘿𝘼𝘿𝙀𝙍𝘼𝙈𝙀𝙉𝙏𝙀 𝙋𝙀𝙇𝙄𝙂𝙍𝙊𝙎𝙊
𝙉𝙊 𝙀𝙎 𝙇𝘼 𝙏𝙄𝘽𝙄𝙀𝙕𝘼…
𝙎𝙄𝙉𝙊 𝙇𝘼 𝙀𝙎𝙏𝙐𝙋𝙄𝘿𝙀𝙕 𝙊𝙍𝙂𝘼𝙉𝙄𝙕𝘼𝘿𝘼❓