02/06/2026
HERIDAS QUE NO CIERRAN
📝 En una reciente entrevista, Carola Labrador, la mamá de Candela Rodríguez, mostró su desolación ante el femicidio de Agostina Vega de 14 años.
“Pienso en esa mamá, que hoy no hay nada ni nadie que te pueda decir o dar una esperanza de algo. Porque nosotras nos morimos el día que mataron a nuestras hijas. Nosotras nos morimos el día que fuimos a reconocer el cuerpo de nuestras hijas”, expresó.
En agosto se cumplirán 15 años de la desaparición seguida de muerte de Candela. Un caso que nos golpeó tan fuerte como hoy nos golpea el as*****to de Agos. Carola apuntó contra el sistema judicial y el tratamiento de la noticia en los medios, ya que el foco puesto en la víctima y no en los femicidas es algo que no cambió.
“Eso es lo que me da bronca, me da mucho dolor que no cambió nada, que pasaron tantos años y no cambió la prensa, no cambió el periodismo, no cambió la justicia, no cambió la policía. La policía metida en todo, siempre metidos, siempre haciendo daño”, sostuvo Carola.
La herida de Cande es una herida que no cierra. Mañana se cumple un nuevo aniversario del primer Ni una Menos. Y como expresó la mamá de Candela: “Lo poquito que habíamos conseguido, lo estamos perdiendo”.
No podemos permitir que el el Gobierno y el Poder Judicial sigan avasallando nuestros derechos. No podemos permitir que se ponga en duda nuestras denuncias, ni se hable de “homicidio” en un claro caso de femicidio. A Agostina la mataron. La mató un varón misógino y perverso, criado en una sociedad que ve los cuerpos femeninos y feminizados como descartables.
Sigamos gritando y pidiendo justicia por Candela, por Agostina, por Dulce y tantas otras más. Sigamos preguntando dónde está Marita Verón, dónde está Tehuel, dónde está Delicia. ¿Dónde están?