31/12/2021
Que no decaiga la lucha por ser fin de año, más bien hay que mirar lo que se logró y potenciar fuerzas para seguir resistiendo y luchando el año que viene; por eso dejamos en imágenes todo lo que hicimos con Jóvenes por el Clima Bragado, en conjunto con las organizaciones amigas que resisten a la par nuestra en este recorrido hacia un mundo utópico Observatorio Ambiental Bragado y La liga Verde; desde avistajes, talleres, intervenciones, plantar muchísimos árboles y una movilización, entre otras.
Pasamos a dejar una reflexión en retrospectiva al 2021 y con ansias de recibir el nuevo año con muchísima militancia. .
Cada día nos encontramos en una búsqueda incesante de esperanza. ¿Cómo pensar en un futuro si nuestro presente nos ofrece un abanico desalentador para los próximos años?
Ahí está el punto.
Todxs nos encontramos en esta dicotomía de seguir luchando o permanecer estáticos en una comodidad que muy pocos se animan a salir; pero el agua quieta se estanca, fija.
Es luchar día a día por el mundo que queremos, y si bien hay momentos en donde la lucha se vuelve tediosa o absurda, es cuando más tenemos que seguir.
Los derechos claramente no los regalan y tenemos que salir a pelea por ellos, es más, pelear por derechos que ya nos pertenecen y buscar otros tantos más que son necesarios.
¿Entienden que ninguna lucha tiene sentido si no luchamos todos juntos por el planeta?
La lucha ambiental debe estar por encima de las demás, ya que sin planeta nada tiene sentido.
¿Realmente nos creemos tan superiores al punto de estimar que las consecuencias no nos van a llegar? Nos creemos inmortales ante tal desastre ecológico?
El modelo de extractivismo actual y la mercantilización -literal- de la naturaleza completa nos está llevando a un lugar indeseable.
¿Cuándo vamos a entender que la naturaleza no nos pertenece?
En una escala de jerarquía el ser humano debe ubicarse por debajo de la naturaleza. Estamos a expensas de ella.
Los servicios ecosistémicos que brinda la naturaleza son para eso: usarlos en la medida que la naturaleza los brinda, a su tiempo, en sus proporciones y con su cuidado. Pero la ambición del ser humano de un crecimiento infinito claramente no confluye con la naturaleza. Ahí se ubica la depredación ambiental.
Es pertinente recordar que no tenemos distinción ni bandera política, por ende nuestra lucha es por un bien común y garantizar nuestro derecho básico establecido en el art. 41 de la Constitución Nacional a un ambiente sano no solo para el presente sino para las generaciones futuras.
Como juventud y como presente y futuro estamos realizando una acción que invita a las personas a pensar absolutamente cada acción que realiza día a día.
Hay que salir más. De nada nos sirve quejarnos de algo si en el mientras tanto no hacemos nada. Nada va a cambiar si nada cambia; ahí entramos nosotros como actores sociales y educadores ambientales informales, porque para cambiar la realidad que nos disgusta hace falta cargarse la militancia y la responsabilidad al hombro, porque si bien sabemos que la responsabilidad no es de igual medida en las personas e incluso en los países, todos somos responsables, al menos, de nuestras consecuencias locales en cuanto a problemática medioambientales y, siempre, algo se puede hacer. Tenemos que ir por este camino. Nada se mueve si no nos movemos.
La acción del hoy para las generaciones del mañana es lo que tiene que motivarnos.
Hay un proverbio griego que dice: "Una sociedad se vuelve grandiosa cuando las personas plantan árboles cuya sombra saben que nunca disfrutarán."
Ninguna conquista social se produjo sin salir a las calles; y los derechos también se conquistan.📢💚💪