20/07/2026
FELIZ DÍA
Tengo la suerte de tener varios, como dice el negro Dolina, “la amistad debe nacer en la juventud o en la infancia. Nuestros amigos son aquellos que aprenden junto a nosotros o, mejor todavía, los que viven aventuras a nuestro lado…”
Por eso yo sigo abierto, si no renuncié a jugar menos lo voy a hacer con los amigos; porque ya no soy un nene pero creo seguir aprendiendo y aventurándome en nuevos desafíos; porque he cosechado amigos hasta no hace mucho tiempo y no renuncio a tenderle la mano y un abrazo a quien considere un amigo o al menos un aspirante a serlo.
No pretendo ser Roberto Carlos ni tener un millón pero siempre es bueno querer, sentirse querido y saber que hay otro que no nos va a juzgar.
Por mi antigua situación de nómade, los tengo diseminados por diversos lugares pero ellos saben dónde estoy y quien soy…
Les regalo a ellos y a los aspirantes a serlo este tierno pensamiento del gran Vinicius de Moraes
Se busca un amigo.
No necesita ser hombre o mujer, basta que sea humano. Basta que tenga sentimientos, que tenga corazón. Necesita hablar y saber callar, y sobre todo oír.
Tiene que disfrutar de la poesía, de la madrugada, del sol, de la luna, del canto de los vientos y de la canción de la brisa.
Debe tener un gran amor, o de lo contrario sentir la ausencia de ese amor.
Debe respetar el dolor que todas las personas llevan consigo.
Debe guardar secretos sin sacrificarse; pudo haber sido engañado (todos los amigos son engañados).
No es necesario que sea puro, ni del todo impuro, pero no debe ser vulgar. Debe tener un ideal y miedo a perderlo.
Debe sentir pena de la persona triste y comprender el inmenso vacío de los solitarios.
Debe ser Don Quijote sin despreciar a Sancho.
Que sepa conversar de cosas simples, del rocío, de las grandes lluvias, de los recuerdos de la infancia.
Se busca un amigo para no enloquecer, para escuchar la noche o lo que se vio bello o triste durante el día.
Los anhelos y las realizaciones, los sueños y la realidad. Se necesita un amigo para llorar, para asomarse al pasado en busca de memorias queridas.
Un amigo que nos abrace sonriendo o llorando, pero que nos abrace”.